Valora este post

Quizá vengas de ver a tus abuelos o bien hayas optado por dejarte caer en una de esas múltiples fiestas de pueblo que abundan tanto en verano, el caso es que el camino de vuelta lo debes hacer solo. Y cuando digo solo me refiero a tú sol@, sin nadie que te acompañe. Por el motivo que sea la única alma que está en ese coche es el tuyo, estás conduciendo en una noche cerrada y negociando curvas constantes, la visibilidad es escasa y hace tiempo que no has visto ningún coche. ¿Qué te pasa por la cabeza?

Dejar respuesta