EL GERIÁTRICO DE LOS HORRORES
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Nos encontramos en Sevilla, en uno de los geriátricos con mayor número de fenómenos paranormales de la provincia. Apartado de la localidad y en una carretera rodeada de industria, este geriátrico fue cerrado por, según rumores, denuncias de malos tratos. Hoy día el silencio habita entre sus paredes y su estructura nos da señales evidentes de abandono. No hay rejas, ni tampoco puertas, aquel patio donde aquellos mayores se sentaban, se ha quedado desierto. Tan solo queda un lugar cargado de olvido. - difunde       

Dentro del geriátrico

Decidimos comenzar la investigación en una de las habitaciones. Era pequeña, algo incomoda para la vida diaria de una persona. Al estar dentro, y conociendo la historia del lugar, sentimos que algo raro pudo ocurrir en aquel lugar concreto, algo tan inquietante como la muerte de un buen número de personas. Aun quedaban colchones en el suelo, y algunos tablones de la cama, cajones de un viejo mueble y ropa interior descosida.

Decidimos comenzar realizando una sección de psicofonías y, tras la siguiente pregunta, obtubimos una respuesta:

-¿Hay alguien aquí con nosotros?

La respuesta fue clara:
-Sí, yo.

Tras estar unos minutos allí seguimos en otro lugar.

Nos dirigimos a la recepción. Observamos restos de documentación tirados por el suelo, tarjetas identificativas de muchos de aquellos mayores aún seguían allí presentes como si, en cierto modo, ellos no se hubieran marchado del todo. También encontramos fichas que indicaban los tipos de medicación que tomaban y, en alguna ocasión, fotografías de aquellas personas que pasaban sus largos días en aquel apartado lugar. Decidimos hacer otra ronda de psicofonías, pero allí no tuvimos resultados.

En la recepción no obtuvimos ningún resultado. Sin embargo, había abundante documentación tirada por el suelo.

Nos adentramos en una zona bastante ruinosa, pero donde encontramos grandes resultados: los baños.

He aquí la zona más inquietante de la noche. Aquellos baños estaban ubicados al final de un largo pasillo y era el que usaban todos los abuelitos de aquella planta; no había uno por habitación sino que, si alguno necesitaba orinar a altas horas de la noche, tenía que recorrer todo el pasillo, con posibilidades de no poder llegar a tiempo. Los baños eran incómodos y algo estrechos en caso de coincidir varias personas al mismo tiempo. Era y es un lugar triste de ver.

Decidimos emplear varios métodos. Para comenzar realizamos una ronda de psicofonías, en donde aparecían ruidos extraños de respiración y gente caminando.

Seguidamente utilizamos un péndulo y, he aquí lo más interesante, tras varias preguntas, el péndulo empezó a dar respuestas.

-¿Estás aquí con nosotros?
El péndulo se movió energicamente en forma de sí.

-¿Te molestamos?
El péndulo nos indicó un claro no.

El lavabo tenía mucha energía, tanta energía que en cierto momento uno de nuestros compañeros es tocado, según cuenta, por algo invisible dejándolo, evidentemente, con los bellos de punta.

Los lavabos son, sin duda, el lugar más inquietante del recinto.
Los lavabos son, sin duda, el lugar más inquietante del recinto.

Tras esto decidimos abandonar la planta baja y adentrarnos en la primera planta. Estaba llena de pasillos largos y habitaciones. Aún se veían viejos letreros, en donde aparecían las distintas alas de la zona como punto de guía. Cajas de extintores vacías colgaban en sus paredes y algunas habitaciones aún mantenían sus carteles, como el comedor o la sala de juegos. En esta zona es donde, dicen, suceden los fenómenos más interesantes.

En la habitación del ropero (nombre por el que se la conoce) se cuenta que habitaba una pareja de ancianos y, según los rumores, su ropero tiene vida propia: sus puertas se abren y cierran solas. En esta habitación es donde nos animamos a realizar una sesión de aislamiento. Dejamos a un compañero solo con una grabadora. Nuestro compañero estaba tranquilo; fue él mismo quién se ofreció a realizar esa parte de la investigación.

El resto del equipo nos fuimos a la planta baja, dejando completamente solo a nuestro colaborador. Y es justo cuando el equipo llega abajo cuando se oyen, en la grabadora, unos pasos lejanos. Antes de finalizar la grabación se escucha un fuerte golpe al fondo del pasillo de la primera planta, que captó perfectamente la grabadora.

Pasillos donde antes había vida; hoy perduran, ruinosos, en el más absoluto olvido y abandono. - difunde       

Durante nuestro recorrido tuvimos varias experiencias: extrañas sombras se cruzaban en nuestro camino. Es, quizás, lo único que queda en aquel lugar: almas que siguen merodeando por la zona por alguna dolorosa razón.

Tras todos estos hechos dimos por finalizada la investigación y ahora permanecemos con ganas de volver.

*El grupo G.P.A Paranormal, quiere agradecer a aquellas dos personas, por colaborar con nosotros en aquella investigación.

Nota: todas las fotografías de este artículo han sido realizadas/os por G.P.A. Paranormal, exclusivo propietario de las mismas/os.

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