Huye del pasado
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Todos tenemos nuestra historia. Todos tenemos un pasado, a veces bueno a veces malo, pero ahí está. De hecho, a menudo es más presente que el propio presente y tío, esto sí es jodido. Al fin y al cabo son recuerdos, recuerdos de algo que ya no existe. Los recuerdos, por muy dulces que estos sean, siempre tienen un regusto amargo; piénsalo.

reflexiones sobre el pasado

Cuando se sucede una pérdida es triste, y duele, todos hemos experimentado esa sensación. La forma con la que afrontamos la pérdida y los recuerdos asociados a ella es la que guiará nuestro futuro, anclarse a un pasado que ya solo existe en tu cabeza hace daño a tu alma. Los recuerdos son peligrosos y pesan mucho, ocupan mucho espacio y te quieren solo para ellos, te aíslan y no te dejan avanzar.

Con ello no estoy diciendo que hagas un reset y borres cualquier recuerdo de tu cabeza. Muchos de ellos merecen estar ahí y algunos son incluso necesarios para que recuerdes la lección que aprendiste de ellos. Sin ir más lejos, mi primera vez con la mujer de blanco fue grandioso (realmente no) y ese recuerdo, como tantos otros, son inolvidables para mí. A lo que me refiero es que estos recuerdos no deben ser impedimento ni excusa para vivir nuevas experiencias, para arriesgarte a sufrir, a estremecerte de nuevo; para vivir a fin de cuentas.

¿Entiendes por donde voy? A menudo el miedo se descubre como un fiel amante de los recuerdos y hace que huyamos, nos encoje y nos paraliza. ¿El pasado duele? Por supuesto que lo hace, el muy cabrón pega fuerte y a veces no te permite levantar cabeza.

Si sois más o menos jóvenes recordaréis este momento; en mi cabeza suena como una buena analogía:

cell vs tenshinhan

No es fácil superar el miedo vinculado a un mal recuerdo, debes enfrentarlo y… bueno, quizá te tumbe la primera vez, quizá también a la segunda. Es más, probablemente tengas que levantarte más de veinte veces antes de vencer, pero así es la vida y si quieres vivirla será mejor que te empapes de esta filosofía.

Vaya por delante que no tengo nada en contra de los Hikikomoris y que, quién más quién menos, todos hemos tenido esa semana tonta en la que no queremos ni tan siquiera levantarnos de la cama, días en los que todo nos da pereza, incluso asco. Cuando todo se torna oscuro, cuando recibes un revés inesperado o recibes una puñalada al corazón es hasta lógico un hundimiento.

Los recuerdos, sin importar si son buenos o malos, a menudo producen el germen de la depresión. “¿Aunque sean buenos?” ¡Claro! Por muy buenos que sean no dejan de ser recuerdos y pertenecen al pasado, no puedes volver a ellos. Por eso muchos se rinden, olvidan el futuro y se atan al pasado. Los Hikikomoris renuncian a todo lo bueno que les puede aguardar el futuro por miedo a encontrarlo moteado de sufrimiento. ¡Como si así fueran a evitarlo!

reflexión recuerdos

Entiendo que puedas tener tus momentos de desconexión y también entiendo aquellos Hikikomoris que escogen el aislamiento social porque es lo que más los llena. No todos tenemos las mismas prioridades: hay ermitaños que huyen al monte para meditar y vivir en soledad, hay curas que practican el celibato y hay hipsters que aunque las temperaturas rocen los 40ºC siguen llevando orgullosos su frondosa barba por mucho que ésta les pique y les haga sentir el mismo infierno en su cara. Son elecciones y están bien, en eso no me meto. El problema viene cuando estas elecciones han sido tomadas bajo el yugo del miedo.

Los miedos del pasado no pueden detener tu futuro. - difunde       

No soy nadie para dar consejos pero si me quieres escuchar, te aconsejo que cojas todos estos recuerdos y los guardes en el armario. No eludes ninguna responsabilidad haciendo esto, no es una huida hacía adelante. Se trata de ser ordenado, es decir, cuando hace calor sacas la ropa de verano y la vuelves a guardar cuando empieza el otoño ¿Cierto? Probablemente vas a usarla de nuevo el año que viene cuando vuelvan a subir las temperaturas, pero, hasta entonces, ¿para qué te sirve? Dejo que seas tú el que responda a esta pregunta. 😉

Los recuerdos siempre emergen en situaciones puntuales, esto no lo podrás evitar y no es alarmante que suceda así, lo que sí es peligroso es vivir de recuerdos, porque si vives de recuerdos vives en el pasado y a no ser que tengas una máquina del tiempo, mejor que te centres en afrontar el tiempo que te pertenece, que no es otro que el hoy y el ahora. Los recuerdos son un álbum lleno de vivencias que puedes ojear de vez en cuando pero no olvides cerrarlo una vez hayas soltado la lagrimita.

Tu futuro será oscuro o resplandeciente dependiendo de la actitud que demuestres ante él. - difunde       

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