LA IGNORACIA DEL PODER
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El mundo o la alta sociedad, determina unas prioridades para un mundo que realmente prescinde de esas prioridades. Siendo en realidad, unas prioridades globalizadas para unos pocos, para el alto standing.

¿Qué os estoy contando, que no sepáis ya, verdad? Pero lo cierto es, que bajando un nivel en la jerarquía de la sociedad, nos encontramos nosotros, a los que también hay que mirar bien con lupa.

El alto standing comercia con todo tipo de marketing que es insustancial para nosotros como personas. No nos hace crecer nuestra personalidad, a pesar de las creencias que tengan los que les falte el amor propio:

“Si me hace sentir bien, me pondré tetas.” (Ej: de falta de amor.)

“Me compraré mi tercer rolex.” (Ej: de narcisismo, vanidad, falta de humildad.)

“Me pondré pestañas postizas…”

“Me iré con una mujer más joven.” (Ej: de ser un egolátra)

(Muy típico)

Se llenan sus bolsillos por nuestra falta de amor en todas sus versiones - difunde       . Y si lo pensáis bien, pocos de ellos se dan a sí mismos lo que venden. Solo lo hacen aquellos que como filosofía de vida se basa en “Cuanto más material, mayor satisfacción.” Y aquella parte de nosotros que se preste a compartir esa filosofía, serán los que como él, prueben el producto.

Un producto que en realidad, no cubre ningún tipo de necesidad básica. Solo cubre el precio de nuestro ego y nuestra vanidad. - difunde       

Esos grandes monstruos tienen un gran laboratorio por el que además reciben grandes cantidades de dinero: “NOSOTROS.” - difunde        Somos su preferido conejillo de indias y no sé si lo sabemos, pero ellos sí lo saben. Por ello constantemente nos están realizando estadísticas de consumo en las que participamos con la excusa de “mejorar la calidad del producto para nuestros clientes.” Lo que en realidad quieren decir, “mejorar la calidad del producto para que sigamos comprando.” Todo siempre ha sido hecho y está sujeto a la única base de: Bajo demanda. Por ello que nunca cejen en su insistencia de que la población participe en sus programas de calidad. Una cosa es saber qué tal ha sido la experiencia con una compañía de envío de productos y otra muy distinta, qué tal ha sido la experiencia con tus nuevos dos senos.

Porque hay un diferencia en que un cáncer de mama te haya dejado sin tu feminidad y otra muy diferente, que te creas lo que la sociedad te vende: “te faltan tetas para ser perfecta.” - difunde       

Es decir, una cosa es el: I+D o el I+D+I de productos que realmente necesitamos para nuestro bien estar físico, social, psíquico y económico, que en un futuro nos dará beneficios y una mejor calidad de vida y otra muy distinta es sí estás a gusto con aquello que te sirve de muy poco.

Como por ejemplo: hacer una investigación para ver si los salarios sujetos a convenio están deliberadamente hechos para que unos pocos se llenen los bolsillos y los que hagan la mano de obra apenas tengan para subsistir. O por el contrario si están siendo justos. Y otra muy diferente, es vender nuestras almas.

¿Somos esclavos de la vida que queremos tener, o por el contrario, somos esclavos de lo que el alto standing nos hace creer que queremos? - difunde       

Como respuesta, hay que preguntarse a uno mismo si está a gusto con cómo es, con lo que tiene y lo que deja de tener. Habría que hacernos un autoanálisis de la forma de ser para detectar si en realidad somos así porque queremos o sí formamos parte de esa cadena de gran consumo que no alberga nada que en realidad nos haga mejores.

Porque eso es lo que importa, ¿no? Ser mejor cada día.

Por consiguiente, compra lo que te guste, lo que necesites. No lo que te hagan creer que necesitas y lo que te digan que como es moda, ha de gustarte.

Enriquécete de tu inteligencia, la cual será la que te salve de sus manos capitalistas - difunde       . En realidad, tú ya eres millonario, generas millones a lo largo de tu vida que circulan en la cadena de servicios e insensateces. La diferencia del porqué no te sientes lleno de monedas, es porque las estás regalando.

Recuerda que un principio de la economía se rige por la oportunidad de coste:

“El dinero que gastes en una cosa, no la podrás gastar en otra.” Y quizás esa sea la verdaderamente importante.

Serás verdaderamente rico, cuando dejes de ignorar tu gran poder: La capacidad  que tienes de decidir por ti mismo.

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Nacida un año después del cambio de década, avanzando por la vida entre peonzas, canicas y tazos. Sin un aspecto de su existencia en claro, pies en nubes y cabeza en barro. Siguió su camino la pequeña Eva, que, con ciertos brotes de aspecto sanitario, un día descubrió que sus delirios mentales y lingüísticos, provenían de su verdadera vocación: la creatividad e imaginación traducida en letras, de las emociones más profundas e intensas que uno no puede llegar a verbalizar.

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