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Muchos creen que existe un orden natural encargado de mantener el equilibrio de todo lo que conocemos (y lo que no). Esta idea no es nueva, al contrario, parece que de algún modo u otro la tenemos inculcada muy adentro de nosotros, como si la lleváramos en nuestro ADN. Al mismo tiempo que florecieron las primeras sociedades, apareció con ellas una conciencia de equilibrio. Distintas culturas alrededor del globo le dieron un nombre para referirse a aquel abstracto intangible, los egipcios (y civilizaciones pretéritas a ésta) la conocían como Maat. Nosotros ahora lo llamamos karma, bueno, no deja de ser el mismo perro con distinto collar.

karma urbano

Una vez hecha la introducción, me gustaría compartir con vosotros una historia a medio camino entre la leyenda y la realidad, una de esas historias que surgen de repente y que a menudo son difíciles de desmentir o confirmar totalmente. Sin más preámbulos ahí va:

La conexión entre los Fleming y los Churchill

El padre de Alexander Fleming salió a trabajar el campo como hacía cada día cuando de repente escucha unos gritos. El humilde agricultor se dirige al origen de los mismos y encuentra a un pequeño intentando salir del pantano. Los gritos de terror y los movimientos torpes y descontrolados del niño no hacían más que empeorar su situación, el pequeño ya tenía medio cuerpo enterrado bajo el negro lodo cuando apareció Fleming y lo rescató.

pantano churchill

Aquel misterioso niño recibió los cuidados de la familia mientras el suceso corría de boca en boca. Al día siguiente, ante la casucha de los Fleming apareció un pomposo carruaje del que descendió un noble inglés, el padre del niño.

Aquel hombre, con un porte impecable, se acercó al progenitor de Alexander Fleming mostrándole un agradecimiento infinito y prometiéndole una importante recompensa por haber salvado la vida a su vástago. Pero Fleming rechazaba cualquier recompensa por haber hecho lo que hizo, al fin y al cabo él sentía que lo único que había hecho era cumplir con su deber.

Es entonces cuando el noble inglés, sin cejar en el intento y ya un poco molesto ante la negativa del campesino, fijó la mirada en un pequeño muchacho que los observaba desde el umbral de la puerta.

– ¿Es tu hijo? -el padre de Fleming asintió.- Bien, si no acepta el acto de generosidad que deseo tener con usted, quizás acepte el que estoy dispuesto a tener con su hijo. Permita que me lleve a su hijo y le ofrezca una buena educación, si es como usted crecerá siendo un hombre bueno pero conmigo además será un hombre sabio; se sentirá doblemente orgulloso de él.

Así fue. Alexander Fleming se graduó en la Escuela de Medicina St. Mary’s Hospital y empezó sus investigaciones. A partir de ahí el resto es historia hasta que la leyenda vuelve a cruzarse en la vida de estas dos familias:

Corría el año 1943 cuando Winston Churchill cayó gravemente enfermo durante una de sus campañas en Cartago (Túnez) ¿Qué creéis que lo salvo?… La penicilina que había descubierto Alexander Fleming ¿Curioso verdad?

winston churchill fleming

Sea un mito o no, tampoco es extraño que cruces como estos puedan suceder, quizá incluso guardes o te aguarde el tuyo. En cuanto a la historia ¿tú qué crees?

He realizado mis propias indagaciones a fin de intentar esclarecer esta historia y he recogido algunos datos que sin duda arrojarán un poco más de luz a este hecho, pero antes de exponerlos (lo haré en un próximo artículo), me gustaría conocer cuál es tu opinión acerca de todo esto.

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