¿QUIÉN FUE VERDADERAMENTE ALFONSO X EL SABIO?
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Alfonso X el sabio

Nació Alfonso X en Toledo, en al año 1221. Hijo de de Beatriz de Suabia y Fernando III, el Santo, es proclamado rey a la muerte de este último en el año 1252. Prosiguió con las ansías reconquistadoras de su padre, ocupando Jerez y saltando incluso al continente africano, a las plazas de Rabat y Salé, conquistando más tarde Cádiz. Amplia educación recibió de su padre y, como padre del reino que tuvo, quiso desarrollar una cultura extraordinaria para legado de todo su pueblo. Astronomía, astrología, química, magia, medicina, derecho, Historia, poesía, narrativa, …,  no hubo disciplina que no obtuviera el interés del culto monarca y que no fuera tratada en alguna de sus obras. Así pues, por todo ese esfuerzo sapiencial y didáctico, recibió el sobrenombre por todos conocido de “El Sabio”.

Alfonso X alfonso el sabio

En 1256, tras la muerte de Guillermo II de Holanda, Rey de los Romanos, es propuesto para regir aquel Imperio al ser su madre, Beatriz de Suabia, de la familia de los Hohenstaufen, depositaria, al parecer de los derechos sucesorios de aquel Imperio. Muchos fueron los dineros que Alfonso X envió para tal imperial empresa, sin encontrar fruto de aquellas donaciones e inversiones y muchos los personajes de la nobleza que se enojaron con el monarca ante tal dilapidación de las arcas públicas. Finalmente, y debido a los impedimentos procurados por sus oponentes a aquel trono y la propia enemistad con el Papado, hacen que se frustre con los años aquel proyecto de la monarquía romana.

Casó Alfonso X, con Violante de Aragón, Infanta de Aragón y por este casamiento reina de Castilla, hija de Jaime I, el Conquistador, y de Violante de Hungría. Tuvieron de este matrimonio once hijos e hijas, aunque no fueron la única descendencia que dejó el soberano, habiendo contraído anteriormente dos matrimonios y posteriormente teniendo algunos vástagos ilegítimos más.

Alfonso, X, el Sabio, reunió un vasto equipo de colaboradores, científicos, artistas, magos, y con todos ellos se embarcó en aquella gran labor cultural que parecía ser la gran misión de su vida. Recogió por toda España gran cantidad de libros que copió y estudió. Y fue con sus premisas y con su avezada supervisión como consiguió coordinar el esfuerzo de todos aquellos artistas, cuya obra atribuían en primera persona al sabio monarca y que en conjunto recibió el nombre de la obra alfonsí.

Don Juan Manuel, Bernardo de Brihuega, Judá ben Moises, Isaac ben Sid, Álvaro de Oviedo, Fernando de Zamora, Juan Gil de Zamora, Arias Núñez, Bonamí, Egidio de Tebaldis, Millán Pérez de Ayllón, etc…. Fueron parte de aquel y numeroso grupo de expertos, artistas y traductores.

Algunos de aquellos colaboradores eran toledanos, y en Toledo se realizarían todas las observaciones astronómicas a cielo abierto. Parece que al rey le gustaban aquellas estrelladas y frías noches toledanas, ya entraría en calor dentro de palacio. Es por ello que se piensa que la sede de toda aquella producción cultural debía encontrarse en aquella localidad castellana, de la que Alfonso no se fue hasta que se refugiara en Sevilla por la revuelta originada por su hijo Sancho. Allí, en Toledo, institucionalizó la famosa “Escuela de Traductores de Toledo” que ya desde el siglo XII, venía realizando una encomiable labor histórico cultural.

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Pero no solo de traducciones se curtió aquella sede cultural. Multitud de obras enriquecieron nuestro patrimonio español, como son,

Calila e Dimna, Libro de la Escala de Mahoma, Libro de los Juegos, Fuero Real, El Espéculo, Las Siete Partidas, Setenario, Estoria de España, Grande e General Estoria, Cantigas a Santa María, Libro de Axedrez, Dados e Tablas, Libros del Saber de Astrología, Las Tablas Alfonsíes, Cánones, Tratado del Cuadrante Señero, Libro Conplido de los de Iudizios de las Estrellas,  De Configuratione Mundi, Libro de las Cruces, Quadripartitum, Lapidario, Livre de Secrez de Nature (solo se conserva esta versión francesa), Picatrix, Liber Racielis, Libro de las Formas e Imágenes, Libro de Astromagia, Clavis Sapientiae, etc…

Muchas fueron las batallas y guerras por el sabio monarca libradas, pero el mayor varapalo de su vida fue la muerte de su hijo primogénito, Fernando de la Cerda (anótese que aunque tuviera dos hermanas mayores la primogenitura iba al primer hijo varón nacido). Tras el fallecimiento se desencadena una rebelión por los derechos de sucesión, que otorgándoselos Alfonso y Violante a sus nietos de la Cerda, son ansiosamente deseados por uno de los hijos menores de los monarcas, Sancho IV, el Bravo, que finalmente levanta armas contra su padre, el cual se refugia en Sevilla ante la rotunda victoria de su hijo apoyado por multitud de nobles descontentos con su reinado. Quizás fuera ésta la única derrota que tuvo en su vida.

alfonso x el sabio

Homenaje a Alfonso X el sabio:

Así pues, y en homenaje a la vida de aquel formidable hombre que aprovechó su venerable situación para recopilar y expansionar toda la cultura que, hasta entonces, se había desarrollado en la península y, por qué no, en todo el mundo medieval conocido, compongo, humildemente, estos versos, que resumen, de algún modo, sus aventuras y desventuras:

Del Santo Fernando y Beatriz Suabia hijo

Primogénito, sabio y educador prolijo,

Heredó juntos reinos de León y Castilla,

Y las adheridas recién, Córdoba, Murcia y Sevilla.

Educado que fue por científicos sabios,

Escribió con ellos decenas de ensayos,

Más llevan su nombre, fue su ideario,

Prosa, poesía y algún lapidario.

Astrólogo, mago, químico rey,

Estudió los astros y cuidó la Ley,

Artista, mecenas y sutil poeta,

Legar la cultura, su gran vital meta.

Tiempos pasados de Gloria y Grandeza,

Devuelven a España su Naturaleza,

Robados que fueron por hostiles moros,

Que su tierra santa quitaron a godos.

Y desta su España la lengua instauró,

Castellano romance de su corazón,

Del latin y árabe también traducía,

cualquier obra escrita a él seducía.

Astrólogo, mago, químico rey,

Estudió los astros y cuidó la Ley,

Artista, mecenas y sutil poeta,

Legar la cultura, su gran vital meta.

Casó con la Infanta de Aragón, Violante,

Más otras mujeres, detrás y delante,

Descendencia le dieron al magno monarca,

Hasta quince tuvo y llevaron su marca.

Por su madre Beatriz, donna italiana,

El imperio romano hace en su diana,

Más no es favorable el regio destino,

Quedose en España bebiendo buen vino.

Astrólogo, mago, químico rey,

Estudió los astros y cuidó la Ley,

Artista, mecenas y sutil poeta,

Legar la cultura, su gran vital meta.

También sobre Historia nos dejó tratados,

Compiló mil datos, de sitios prestados,

No olvide esta tierra su insigne memoria,

Plasmando su suerte en “General Estoria”.

Revueltas, crisis, batallas, disputas,

Fácil no fue seguir esas rutas,

Más solo hubo algo que al rey fue matando,

La muerte de su hijo, de la Cerda, Fernando.

Astrólogo, mago, químico rey,

Estudió los astros y cuidó la Ley,

Artista, mecenas y sutil poeta,

Legar la cultura, su gran vital meta.

Y fue aquella muerte que quebró su suerte,

El mozo Fernando ya no podrá verte,

Más su hermano Sancho con ansía y mal tono

Amenaza fuerte, si no obtiene el trono.

Tan vil vio a su hijo, el rey sabio Alfonso,

Ni pena a su hermano, ni misa y responso,

Que a Sancho maldice y sucesión niega,

Proponiendo ser rey a su nieto “la Cerda”.

Astrólogo, mago, químico rey,

Estudió los astros y cuidó la Ley,

Artista, mecenas y sutil poeta,

Legar la cultura, su gran vital meta.

Cogió así las armas el bravo y cruel Sancho,

Luchó contra el padre y quedose tan ancho,

Quitole poderes y casi sus tierras,

Más no pudo el rey vencer estas guerras.

Y una vez vistos aquellos despechos,

Pregunto al lector sobre el reino deshecho,

¿Qué hubiera hecho vos ante tal suceso?

¿Qué hubiera hecho vos ante tal proceso?

A: Maldigo a mi hijo que lleva mi sangre,

Maldigo su suerte, y deseole hambre,

En armas alzose contra su linaje,

Con armas degollen su vil personaje.

Y presto me voy al Sur donde puse,

Semilla cristiana del fruto que estruje,

Allí mi refugio será mi alabarda,

Allí si me quieren, casi no se tarda.

B: Llamaré a la Muerte a que te persiga,

Llamaré  a los vientos a que te sorprendan,

Izaré banderas de Victoria y Gloria,

Cuando tu cabeza de aquel árbol penda.

Serán mis amigos de mil y un confines,

Quienes traigan guerra a tu mísera tierra,

Tierra robada, tierra de excesos,

Tierra que pronto verá bien tus huesos.

C: No quiero más sangre que tiña los ríos,

No quiero más guerra, no quiero más líos,

Quédate con todo, con todo lo mío,

Quédate tu solo, tu solo podrido.

Y recuerda que siempre seré memorado,

Por tantas proezas que al pueblo le he dado,

Y tú, en tu riqueza, serás olvidado,

Bravo, por traidor y magnicida consumado.

¡Dios ilumine tu entendimiento! - difunde       

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